Pablo Villoslada, un científico sin fronteras

El español acaba de fichar por Genentech

La neurociencia es tu amiga.

Pablo Villoslada Díaz (Orense, 1966) era, como tantos investigadores, un habitual en Silicon Valley, pero con camino de ida y vuelta. En 2007 decidió que ya era hora de pasar más tiempo en el lugar donde la medicina y la tecnología se dan la mano. Una colisión y un momento único que no se quiere perder.

Hasta hace poco vivía en Los Gatos, el corazón de Silicon Valley, pero investigaba como neurocientífico en UCSF, la nueva zona de hospitales en Mission Bay, donde pronto estará el nuevo estadios de los Warriors en San Francisco.

En primavera fichó por la gran empresas de biotecnología, Genentech, pionera en esta campo hasta el punto de ser considerada el ejemplo de startup que consiguió capital riesgo por primera vez.

Su aproximación a la investigación en los últimos años usa cada vez más el big data, cruzando más y más opciones, de más y más pacientes para poder acorralar las enfermedades neu

A Villoslada le fascina la iniciativa del matrimonio Zuckerberg Chang. Cree que, gracias a esta financiación y la fusión de expertos, se van a poder encarar las enfermedades desde otro punto de vista. No es el sistema perfecto, pero una inyección extra de dinero en tecnología, ciencia y una dosis de imaginación pueden conseguir cambiar el rumbo de proyectos estancados.

Durante años ha investigado la esclerosis múltiple, donde ha hecho importantes avances, precisamente por su forma de enfocar la investigación.

Totalmente inmerso en el movimiento startup es también cofundador de Bionure, nacida entre España y Silicon Valley.

Si alguna vez tenéis la oportunidad de tomar un café con él, no la dejéis pasar. Puede ser un gran mentor para jóvenes investigadores y un orientador para muchos estudiantes que no tengan claro cómo será la investigación del futuro. Gran conversador, tiene la valiosa facultad de hacer comprensibles conceptos elevados.

Soy Silicio

Hecho con cariño y esmero en San Francisco

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