Ellas también son Silicio

La diversidad tiene muchas caras, pero no se puede entender sin el 51% de la población

Icónica imagen que sirve de emblema para el grupo de Latinas in Tech

¿Alguna vez has tuiteado algo sobre feminismo? Te habrás dado cuenta de que apenas tendrás eco. No nos referimos a planteamientos radicales, tampoco a vendettas contra la historia o búsqueda del click fácil. Tan solo un mensaje que busque un trato igualitario entre hombres y mujeres, que promueva las mismas oportunidades para todos. El mismo proceso por el que han pasado colectivos oprimidos que han luchado por salir a la luz. Como es el caso del movimiento LGTB o cualquier minoría migrante, raza

La discriminación se basa, por lo general, en creencias, tabúes y clichés. La costumbre suele ser amiga del inmovilismo. Cuando se acaban los argumentos llega ese remate final: “Es que aquí siempre ha sido así”.

Aliados como el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, están sirviendo para, de una manera suave y cercana, eliminar el miedo y hacer que los hombres se sumen al cambio. Basta con citar la manifestación del reciente 8 de marzo en Madrid, cuya movilización sorprendió a los medios. Algo está cambiando…

En el mundo tecnológico la situación no es mejor. En Silicon Valley las mujeres apenas representan el 30% de la fuerza laboral. Una cifra muy baja si se tiene en cuenta que las féminas son (somos) más del 51% de la población mundial son de sexo femenino. Además, la mayoría no ocupan puestos técnicos o directivos, sino que equilibran esos informes de diversidad, que con tanto interés cocinan en el departamento de relaciones públicas, desde los equipos de comunicación, márketing, finanzas, eventos… Es difícil, muy complicado, dar con líderes de proyectos técnicos. Pera las vamos a buscar, a darles su valor y a conseguir que sirvan de inspiración para las generaciones futuras.

Muchos argumentan que falta formación, que no hay perfiles para que la elección en esos puestos sea correcta. No les falta razón, quizá por eso pensar en adoptar políticas de paridad puedan servir para obligar a una búsqueda más activa, a imponer la búsqueda del perfil y su formación, interna o promovida por el propio sector si fuese necesario, de modo que aumenta la cantidad de mujeres en Tecnología.

Craig Newmark, el fundador de Craig’s List, la página que le hizo rico y cambió los anuncios clasificados para siempre, se ha convertido en un impulsor del cambio. Considera que las mujeres no emprenden en igualdad de condiciones. No es un capricho, no es una invención. Los fríos y a la vez sonrojantes datos avalan su iniciativa. En Estados Unidos las mujeres son el 57% de la fuerza laboral, pero tienen el 26,5% de los empleos techies. El salario se quedan en el 85% del que, de media, los hombres reciben por una labor similar. Solo hay un 18% de directivas. En el mundo del capital riesgo la situación es extrema. En los 100 fondos más relevantes, solo hay un 7% de socias. La fundación de Newmark se ha dedicado a analizar los datos y han tomado una decisión. Promover que emprendan, el Woman Startup Challenge, con impacto mundial, quiere ayudar a conseguir fondos, mostrar que es rentable invertir en mujeres y revertir la tendencia.

En Silicio queremos contar cómo se vive y genera este cambio que creemos necesario. No solo nos sentimos muy cerca del grupo de Latinas en Tech, de las Epic Queens, que tanta alegrías dan en América Latina con el despertar de vocaciones en edad temprana, sino que queremos contar también las pequeñas y las grandes historias.

Queremos decir que ellas, conocidas en muchísimos casos con nombre propio, también son Silicio. Nos referimos a Carolina, Gretel, Mónica, Laura, Carla, Karen, Soledad, Nallely, Rocío, María, Agustina, Margarita, Diana, Yurena, Gina, Mar, Milena… Y tantos y tantos nombres que queremos sumar. Vosotras sabéis quiénes sois. Ahora falta que lo sepa el resto del mundo y se sumen al cambio.

Sus historias, personales y profesionales (¿acaso se pueden separar?), van a ser parte de Silicio. Su ejemplo, además de servir de inspiración, abre puertas y mentes, ayuda a que las nuevas generación se sientan capaces de tomar su relevo. Ellas, todas, también son Silicio.

Soy Silicio

Hecho con cariño y esmero en San Francisco

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